Las Fincas es parte del origen de Mil Suelos, un portafolio que nace de viñedos propios en los distintos terruños de Mendoza. Vinos que expresan el carácter singular de los suelos de nuestra tierra.
Finca La Escuela, en Paraje Altamira, debe su nombre a la escuela rural centenaria que aún funciona dentro de la propiedad. Un símbolo de la comunidad que Mil Suelos acompaña desde hace años. Con 4 hectáreas, refleja la diversidad de suelos de Altamira, la primera Indicación Geográfica reconocida en Argentina y un referente en la viticultura de precisión.
Finca 1955, en La Consulta, es un viñedo plantado hace más de seis décadas en un lugar clave para la historia vitivinícola del Valle de Uco. Con 2 hectáreas de Malbec, esta finca representa la tradición de una región donde las viñas antiguas son parte del legado cultural de Mendoza.
Finca de la Reata toma su nombre del callejón que atraviesa este rincón de Las Compuertas. Nuestra parcela se ubica en el extremo norte del callejón, cerca de la Ruta 82, donde los suelos se vuelven notablemente más pedregosos. Hace miles de años, un brazo del río Mendoza descendió por esta zona, depositando una enorme cantidad de piedras y cantos rodados que hoy conforman el subsuelo del viñedo. Ese antiguo aluvión también modeló un recorte natural en la montaña, que actualmente marca el límite norte de la apelación. De este paisaje singular nace un vino de gran frescura y profundidad, con aromas de frutas negras, hierbas de montaña y delicadas notas florales. En boca se muestra amplio y vibrante, con taninos de textura fina y un final largo, matizado por una sutil impronta mineral.




























